Hace un tiempo os hablábamos de una iniciativa que nos llena de orgullo: los Peones Campeones del Vico. Este proyecto, que nuestro socio José Antonio Orte lidera en Arnedo con tanto entusiasmo, ha seguido creciendo y consolidándose. En él, un grupo de adolescentes elige, semana tras semana, emplear parte de su tiempo libre para adentrarse en los misterios y las maravillas del ajedrez, convirtiendo cada sesión en una oportunidad para aprender, compartir y, sobre todo, soñar.
Esta semana, el taller vivió un momento muy especial con la visita de Santiago García Yera, un monitor excepcional que sumó su experiencia y pasión a esta aventura. Santiago ofreció una clase magistral cargada de anécdotas, pero también de enseñanzas esenciales para cualquier ajedrecista. Los Peones Campeones aprendieron a mirar el tablero con otros ojos: a entender las posiciones y a colocar sus piezas con la intención de que la táctica, esa magia del ajedrez, esté siempre de su lado.
Es difícil describir la satisfacción de ver a estos jóvenes absortos en cada palabra, con la mirada fija en el tablero y una curiosidad que no deja de crecer. Su atención y gratitud nos recuerdan por qué vale tanto la pena apostar por iniciativas como esta. Pero el verdadero agradecimiento es nuestro: a José Antonio, por su compromiso y su visión; a Santiago, por su generosidad y su sabiduría; y, por supuesto, a los Peones Campeones del Vico, quienes nos enseñan que el ajedrez no solo construye mejores jugadores, sino también mejores personas.




