Los jóvenes llaman a la puerta

Vibrante final de torneo el que pudimos disfrutar los que permanecimos en el Círculo de la Amistad de Logroño hasta la finalización del mismo el pasado domingo día 13 de junio. Con las cinco primeras mesas en total tensión competitiva, con el título de campeón del torneo pendiente de múltiples combinaciones, y con nuestros jóvenes talentos como protagonistas. Brillante.

El Campeonato Individual Absoluto de la Rioja había comenzado unas semanas antes, con quince jugadores del Club Ajedrez Alfaro entre la nómina de los cincuenta y cinco que componían el ranking inicial. Salvo el caso de Ara Aleksanyan, que tuvo que perdérselo por confinamiento, podemos decir que el torneo ha respondido a las expectativas de todos ellos. Se dieron algunos casos curiosos, como los de la familia Falcón, empeñados en enfrentarse entre ellos, o si no contra otros socios del Club.

Tras el paso por Logroño, Calahorra y santo Domingo pudimos constatar que nuestros jóvenes están pidiendo un sitio entre la élite del ajedrez riojano, y los vimos instalados en las primeras mesas. Los no tan jóvenes, Rubén, Gonzalo y Miguel, alternaban puntos importantes con otras partidas sin puntos pero con un juego interesante. El joven Burgui conseguía puntos con rivales muy superiores. Guillermo Muñoz se deslizaba como el tapado del torneo, un jugador sin elo pero con un nivel mucho más que aceptable. Una muy buena incorporación al club. Marcos Felipo se incorporó tarde al torneo. Levon Hovanysian tampoco pudo jugar la mitad de las partidas.

Y así fuimos llegando a la última ronda nuevamente en Logroño. Y tras varias horas de pelea cinco tableros alimentaban el éxtasis de los asistentes. En la mesa cinco Mario Fernández pugnaba con su buen amigo Rafael Matas. El peón de más de Rafael no impidió que Mario alcanzara una posición muy sólida, dejando sin actividad las piezas del rival, y consumiendo su paciencia y su tiempo. Una brillante combinación de sacrificio de pieza dejó sin capacidad de respuesta a Rafael, y Mario acabó atrapando el punto. En la mesa cuatro dos viejos conocidos, Jorge Pardo, socio del club que competía por Calahorrano, y Juan Carlos Pérez llegaron a un disputado final de torre y peones que finalmente se decantó del lado de Juan Carlos. En la mesa tres Jarein López le complicaba la existencia al mismísimo Miguel Angel Saenz. Tanto fue así que le sacó una ventaja de calidad, sin perder la iniciativa en el juego. Miguel Angel tuvo que arriesgar para solventar la papeleta, y su rey salió a pecho descubierto entre una maraña de piezas enemigas para equilibrar la balanza de la calidad y ganar la partida compinchándose con sus peones. Interesantísima partida. Otro socio del club, que competía por Lasker era el jugador de blancas de la mesa dos, Miguel Blázquez. Su partida contra Eduardo García Bryon no dio pie a que ninguno consiguiera ventajas, e irremediablemente se fueron a las tablas. Y en la mesa uno, el mejor de los nuestros, Javier Sáinz, tenía opciones de conseguir el primer puesto del torneo si ganaba con negras a Juan Carlos Blázquez, o si entablando las combinaciones del desempate le resultaban favorables. La partida resultó tan impresionante como la trayectoria de Javier en el campeonato. Disputada de poder a poder, parecía que Juan Carlos había logrado una ventaja decisiva, cuando un zarpazo del aldeano, con un doble al rey y peón enemigos, desactivó todos los planes del blanco. La partida acabó en tablas, y nos fuimos a un desempate entre cinco jugadores en cabeza de la clasificación. Los resultados del desempate le fueron esquivos a Javier, que se vio relegado a una muy meritoria cuarta posición, que a todos nos supo a poco. Destacado también el octavo puesto de Mario y el noveno de Jarein. Algo parecido le sucedió a María Burgui, duodécima en la general, pero empatada a puntos con la primera femenina del torneo, Daylin Magariño. También el desempate le desfavoreció.

Tocamos con los dedos el conseguir el campeonato masculino y el femenino. Nuestros jóvenes llamaron a la puerta de la gloria, pero esta vez no ha sido.

Todavía.

Lo que sí que conseguimos fue el campeón, subcampeón y tercer puesto en la categoría sub 18, para Javier, Mario y Jarein respectivamente, y la campeona femenina sub 18, para María.

Buenos resultados en definitiva para el Club Ajedrez Alfaro, que se queda con cuatro de los nueve trofeos, y que asiste a la evolución de sus jóvenes talentos, fruto del trabajo de tanto tiempo en su formación.