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Con Leontxo García… y muchísimos más

 

Rubén y el órdago a la pequeña.

Nos hablaba Leontxo García, en sus magníficas conferencias que nos hicieron viajar por el apasionante mundo del ajedrez, de un hecho insólito, casi milagroso, que tuvo lugar no hace muchos años en el Congreso de los Diputados. Cuando una propuesta, una idea sobre el ajedrez, fue apoyada de forma unánime por todas las fuerzas políticas del momento.

Pues algo parecido, insólito, casi milagroso, se produjo en el transcurso de las segundas jornadas de actos del 25 aniversario del Club Ajedrez Alfaro, el pasado fin de semana, primero del mes de junio. Porque cuando consigues sorprender e interesar con una idea sobre el ajedrez a una figura tan magna como la de Leontxo García, embajador20190400 español y del ajedrez por el mundo, que ha visitado noventa y siete países, que posee un saber enciclopédico sobre el mundo del ajedrez, que ha formado a miles de docentes en el poder pedagógico de este juego, que ha entrevistado a todos los campeones mundiales ¡desde Botvinik hasta nuestros días!, y que ha desgranado y comentado en prensa nacional miles de partidas, es que algo grande está pasando. Cuando consigues que una personalidad como la de Leontxo reconozca el mérito de la idea y se comprometa a usarla, es que algo grande está pasando. Cuando consigues que ambas cosas sucedan en el mismo momento, y en el marco de unas incomparables charlas es que algo grande pasó aquel día. Y lo vivimos juntos.

Rubén es un socio del Club Ajedrez Alfaro. Rubén es un mecánico, un chapista. Buenísimo en su oficio. No cuenta con el extraordinario currículo de Leontxo. No tiene su amplísimo acervo. Su ranking elo no se iguala ni de lejos con el del maestro. Sin embargo tiene dos cosas en las que nada debe envidiarle: su desmedida pasión por el ajedrez. Y su entregada dedicación a la formación de los jóvenes. En este caso de sus hijos, Nora y Mario. Rubén le planteó una idea a Leontxo. Y es la de que está muy bien que Fischer tuviera un coeficiente intelectual superior al de Einstein, que está muy bien que Philidor fuera una mente privilegiada para el ajedrez y para la música, o que Kasparov tuviera una capacidad de cálculo descomunal. Que está muy bien que Carlsen fuera capaz de memorizar los datos de todos los países del mundo con cuatro años, o que Susan Polgar hable ocho idiomas. Todo eso está muy bien, pero lo que debemos reivindicar, si queremos popularizar el juego, es la figura del aficionado modesto, la figura del chapista que se interesa por el ajedrez. Y poner esas figuras en el ideario de ejemplos a imitar. Ordago a la pequeña que diría un castizo. Por supuesto es una idea que Leontxo comparte y que expone en sus charlas, pero que no aparece como título de portada en sus presentaciones. Y Leontxo, en un gesto que le engrandece, la reconoció como interesante. A veces un pequeño detalle vale por toda una actuación. Y el detalle de aceptar como buena la sugerencia y prometer utilizarla fue el que se nos quedó como la marca de la jornada.

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Leontxo inmenso

Pero sería injusto no valorar en su debida medida la extraordinaria participación de Leontxo en estas jornadas de aniversario. El sábado por la mañana el reducido grupo de monitores y educadores que se dieron cita en el salón de plenos del Ayuntamiento de Alfaro asistieron a una conferencia magistral sobre el poder educativo del ajedrez. En 20190437la que no solamente se habló de ajedrez, sino que se habló de educación, de formación, de valores. Se habló de humanidad. Leontxo no reparó en esfuerzos, y su entrega al auditorio fue completa. Qué valiosas lecciones para los formadores las que se obtuvieron de esa exposición. El día entero lo compartió con socios del club, desde el punto de la mañana hasta el final de la tarde. Pero es de destacar el momento que compartió con los jóvenes en la sede del Club Ajedrez Alfaro. El tiempo voló sin darnos cuenta, si alguien no nos avisa aún podríamos estar allí, conversando sobre lo divino y lo humano. Las preguntas de los chavales causaron una sorpresa agradable al maestro, por su variedad y su agudeza. No dejamos que se escapara sin firmar en el libro de honor. Fue un momento cercano, casi íntimo. Fue un exquisito concierto de cámara.

 

La gran sinfonía iba a sonar al día siguiente. De nuevo en el salón de plenos del Ayuntamiento de Alfaro, abarrotado, Leontxo dio la segunda de sus conferencias, un sublime ‘Viaje por el apasionante mundo del ajedrez’, recorriendo mil quinientos años de historia, que se dice pronto. Aluvión de ideas, que no se amontonaban de forma abrupta y desordenada, sino que sonaban afinadas como acordes de una composición inmensa. Impactados, cautivados, hipnotizados, los asistentes se dejaron llevar en ese mágico viaje, y el tiempo volvió a volar. La impresión general fue de enorme satisfacción.

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Gala histórica

A la conferencia le siguió la tradicional comida de hermandad que mantenemos todos los años en el día del club. La de este año, mucho más concurrida que nunca, acabó convirtiéndose en una gala. Gala de la historia del Club. Con los presidentes que han ido pasando a lo largo de todo este tiempo reunidos en una mesa principal, desde la cual hablaron todos para el público, rememorando aquellos maravillosos años. El Club, agradecido, les entregó una placa de honor, que bien han merecido muchísima gente, pero que se quiso personalizar en la figura de los presidentes.

Quien también recibió su placa fue Yolanda Preciado. La que ha sido durante muchísimos años alcaldesa de Alfaro, y gran mentora del club, al que siempre ha prestado su apoyo. Muchísimos años de agradecimiento, a ella y a las distintas corporaciones, condensados en esta placa de homenaje.

 

Y entonces llegó Merche

Cuando ya creíamos que todo lo que habíamos vivido, extraordinario, mágico, era imposible de superar. Cuando ya pensábamos que habíamos agotado la capacidad de emocionarnos. Cuando no imaginábamos que algo podía mejorar esta jornada de aniversario… entonces llegó Merche.

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Merche es una socia del club. Madre, esposa, tía y cuñada de ajedrecistas, ella ama este deporte de otra manera, a través de los demás. No es maestra en ajedrez, pero sí en temas audiovisuales, donde ha aprendido de forma autodidacta. Para esta ocasión quiso hacernos un regalo.

Y el regalo que nos hizo a todos fue descomunal. Un soberbio montaje audiovisual que pasaba revista por todo lo sucedido en la historia del club, con entrevistas a los presidentes, y que no solo hizo la delicia de los que lo vimos, sino que nos emocionó. Más que eso, nos derrumbó. Un incomparable ejercicio de generosidad el que hizo Merche, para una obra que va a perdurar.

Adjuntamos el enlace al vídeo. Es algo que no es para hablarlo, hay que verlo.

Video 25 aniversario

 Por cierto, ¿sabéis quién prestó su voz como narrador para el video? Pues precisamente Rubén, el chapista.

 

Partidas en la Florida

Y como decíamos en la anterior jornada, somos ajedrecistas y no lo podemos evitar. Y lo que nos define es medirnos en torneos. Todo lo que hemos hablado de lo sucedido el domingo tuvo como preludio la celebración del XXV Torneo Relámpago absoluto Día del Club. Veinticinco años de torneo, tantos como el club. Hay que buscar bien para encontrar citas con tanta solera. Y en esta ocasión tan especial los socios y los amigos del club respondieron como siempre, más que como siempre. Cincuenta y ocho jugadores llenaron los verdes del Paseo de la Florida, en una mañana de sol radiante.

 

Bodas de plata, veinticinco años de historia del Club, del que nos hemos comprometido a seguir trabajando para contribuir a cumplir otros veinticinco más.

¡Larga vida al Club Ajedrez Alfaro!

 

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